Descubrimientos Científicos para tu Salud

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Descubrimientos Científicos para tu Salud

Introducción

* Vegetales y frutas que combaten la artritis, la obesidad, la hipertensión, la diabetes y otras enfermedades

* Coma menos pero nútrase bien para una mejor salud y larga vida

* El té verde, protector de nuestro cuerpo y nuestra mente

* Las grasas que nos curan y las grasas que nos matan

 * El pescado de agua fría y el omega-3

* Carbohidratos "buenos" y carbohidratos "malos"

* Almendras, nueces y avellanas para proteger el corazón

* Los beneficios del aceite de oliva

* Los peligros de la sal añadida

* Una multivitamina diaria para prevenir enfermedades

* La pirámide alimenticia de Harvard

* Consuma granos integrales y prevenga enfermedades crónicas

Nutrición para Mantenernos Jóvenes: 1ra parte

 

Los Nuevos Hallazgos Científicos Sobre la Salud

Cada día la ciencia nos sorprende con nuevos descubrimientos acerca de los beneficios que una gran diversidad de alimentos, plantas medicinales y nutrientes aportan a nuestra salud. La ciencia también nos entera de los efectos nocivos que otros alimentos pueden tener, promoviendo enfermedades crónicas y degenerativas. Muchas veces lo que leemos en los periódicos o escuchamos por la radio o televisión parece contradictorio.

A veces parece como si lo que la semana pasada era bueno hoy es malo o viceversa. Algunas veces el problema radica en que un mismo alimento puede ser de ayuda en ciertos casos y causar problemas en otros. El problema se complica por el hecho de que muchas veces las personas encargadas de reportar las investigaciones pertinentes a los medios noticiosos carece del conocimiento de la metodología científica, la nutrición o el cuerpo humano para interpretar adecuadamente los hallazgos de un estudio. El resultado es, muchas veces un estado de confución y escepticismo en el público que piensa que cualquier cosa que se diga hoy sobre la salud será refutada por algún estudio dentro de poco tiempo.

El cuerpo humano es sumamente complejo y las sustancias que requiere para un buen funcionamiento no pueden verse de forma tan sencilla como se acostumbraba hasta hace poco tiempo. Por ejemplo, hasta unas décadas atrás, en las recomendaciones de salud que se emitían por profesionales de la salud y por el propio gobierno era común agrupar en una sola categoría los distintos tipos de grasas como si todas ellas tuviesen los mismos efectos. Sin embargo, hoy sabemos que no todas las grasas funcionan de igual modo en nuestro organismo. Por ejemplo, algunas grasas promueven enfermedades cardiacas mientras que otras ayudan a prevenirlas. Ciertas grasas también promueven estados inflamatorios mientras que otras los combaten. El problema en algunos casos no es que un tipo de grasa sea bueno o malo sino que lo consumimos en cantidades no adecuadas. Por ejemplo, los estados inflamatorios y las grasas que los promueven tienen su utilidad. Cuando sufrimos una herida la inflamación es parte importante del proceso curativo. Sin embargo, cuando la inflamación se torna crónica es una de las mayores promotoras del deterioro de nuestras arterias e incluso, se sospecha que puede tomar parte en el desarrollo de condiciones tales como la enfermedad de Alzheimer. En nuestra dieta moderna consumimos una gran cantidad de grasas promotoras de inflamación y muy poca cantidad de grasas que inhiben la inflamación resultando en una falta de balance entre ambas. Muchos nutricionistas e investigadores sospechan que en este estado de cosas se encuentra la clave del desarrollo de muchas de las enfermedades que en décadas recientes han estado aquejándonos. Sabemos también, que las frutas y vegetales contienen sustancias que no son las tradicionales vitaminas y minerales pero que tienen efectos importantes en nuestro cuerpo, protegiéndonos de numerosas enfermedades. Sabemos además, que el ejercicio físico tiene efectos no sólo sobre nuestro cuerpo sino sobre nuestros estados de ánimo e incluso sobre nuestra inteligencia.

En esta sección les presentamos algunos de los hallazgos científicos más excitantes relacionados con los efectos de diversos nutrientes y otros factores sobre nuestra salud. Nuestra meta es escribir de forma fácilmente entendible y reportar tanto los efectos benéficos como las excepciones y los efectos negativos que se hayan encontrado en diversos estudios. Esperamos que esta información les sea de utilidad. Recuerden que la información aquí ofrecida no es un sustituto a la consulta con un profesional de la salud competente ni pretendemos inducirle a modificar o abandonar el tratamiento de cualquier condición de salud sin consultar con su médico.

Rafael Valle Rivera